soy yo...

Más que un perfume, más que un color

Perfumes y maquillaje: cómo influyen en la autoestima, las emociones y los recuerdos

Sinda Vega

9/20/20268 min read

Nos han vendido mil veces que el maquillaje y los perfumes son pura vanidad, superficialidad... pero si fuera sólo eso, no conservaríamos con tanto cariño una barra de labios gastada, ni nos quedaríamos paralizadas en mitad de la calle al oler a alguien que pasa a nuestro lado.

El olfato es un sentido un poco tramposo, no pasa por el filtro de la lógica sino que va directo a la zona del cerebro que guarda la memoria y las emociones, una sola gota de perfume te manda, de repente, al verano de los 18 años, a un viaje muy deseado, o a los brazos de alguien que quisiste o quieres..

Hay días que con solo aplicarnos la barra de labios nuestra actitud cambia o con dar un trazo en las cejas, que son el marco de la mirada, parece que recuperas tu expresión de siempre, es un "subidón" de autoestima en solo 1 minuto.

Al final, ni la cosmética ni la perfumería están para cambiar quién eres. Después de más de 25 años trabajando entre perfumes y cosmética he aprendido que cada persona llega a la tienda con una historia diferente.

Hay quien busca un perfume para celebrar algo, quien necesita una crema porque quiere volver a cuidarse, quien compra una barra de labios para un nuevo trabajo o quien quiere un lápiz de cejas porque le apetece cambiar, renovar o recuperar la expresión de su cara.

No todas las compras tienen una gran historia detrás, ¡y menos mal!!!, a veces solo queremos que un buen producto funcione. Pero otras veces, en ese pequeño gesto de elegir un perfume, maquillarnos los labios o las cejas, hay algo que merece la pena escuchar.

Ángel vivía cerca de la tienda, me había fijado en él porque tenía un carlino, me encantan los perros chatos, sean carlinos, bulldogs o más grandes como los dogos de Burdeos, y lo sacaba a pasear más o menos a la hora que yo cerraba la tienda por la tarde. Cuando un día decidió entrar a comprar unas maquinillas desechables, que se le habían terminado, le debió parecer cómodo el poder comprar sus cosas cerca de casa que luego ya era "cliente". Habitualmente compraba las maquinillas, loción para después del afeitado, alguna protección solar facial y Aire de Loewe para ella, su mujer, me contó que lo llevaba utilizando desde el principio, allá por el 85 y es que Aire de Loewe es un perfume de armario porque queda bien en todas las ocasiones

Aquella mañana lo vi entrar, pero teníamos la tienda con mucha gente, además, el tiempo acompañaba así que no me fijé en él hasta después de unos minutos, lo noté desmejorado y arrastraba un poco los pies, pagó lo que llevaba y lo "arrastré" hacia Loewe, le presenté "Crafted Collection", le hablé de la recreación del vidrio soplado en su frasco, de su tapón de granito de Mozambique y del compromiso Loewe con el mundo artesano, le deslicé dos muestras en la bolsa de "Bittersweet Oud", todo un contraste de aroma cítrico, amaderado y un poco oriental..

Ángel volvió a los pocos días a comprar el perfume de las muestras, el "Bittersweet Oud" para regalárselo a su mujer, ella siempre fiel a Aire, un aroma mucho más suave pero él estaba decidido, era una opción mucho más llamativa, incluso arriesgada pero era un regalo especial, a lo mejor el último, porque su mujer estaba en la UCI del Hospital con un fallo multiorgánico y los médicos le daban pocas esperanzas. Siempre procuro empaquetar los regalos con todo detalle porque es la representación de la persona que lo entrega pero este iba cargado de mucha emoción...

Un par de meses después, Ángel entró para decirme que su mujer estaba en la peluquería, se había recuperado sorprendentemente, fue un momento con mucho sentimiento, el de él al contármelo y el mío porque Ángel había entrado a compartirlo conmigo. Cada vez que presento este perfume a un cliente me acuerdo de una de las ventas más emocionales de mi vida profesional y va adornado con Naranja amarga, madera de Oud y Sándalo

Dentro de la cosmética el color de labios es el cosmético que más utilizo, más me gusta experimentar y el que más me gusta enseñar, son auténticas obras de arte, cuando llega el nuevo colorido con los nuevos estuches, la verdad, ¡me vuelven loca!!!, y uno de esos que desatan mi locura son los labiales de Givenchy, y el nuevo " Le Rouge Satin Silk" es maravilloso, no sólo por los colores también por la hidratación y la fijación y el tratamiento, promete unos labios más jóvenes en sólo 1 mes

Aquella pareja, nada más verlos entrar, deduje que no eran de "aquí" y no me equivoqué, ella era elegantemente sobria con unas gafas semioscuras y él la guiaba con naturalidad, cuando bajé la vista, me di cuenta que ella llevaba un bastón blanco plegado en la mano izquierda. Me saludaron y me dijeron que estaban de paso, que eran de Tarragona y que mañana tenían una celebración familiar, ella apoyó las manos en el mostrador y me dijo: "Quiero algo especial con color para los labios, pero no quiero que me digas solo la marca, quiero saber cómo es", me pidieron consejo parala marca, querían algo nuevo y yo no dudé, saqué varios colores de la "Rouge Satin Silk de Givenchy" y él cogió uno de las barras y le dijo: "Escucha este primer color es un rojo, un rojo cereza, casi negro, de lo maduras que están, como un rojo vino tinto, ella acarició la textura de la barra, la sintió cremosa pero compacta. "tan oscura no la quiero!, dijo ella, "coincido" dijo él. Sacamos otro color y él le iba explicando " este es un rosa empolvado, muy dulce; este otro un rojo/rosa carmesí, con un toque coral, no es chillón, es radiante, este creo que te va a quedar descaradamente bien", le dijo y a ella le dio un ataque de risa, "Nos llevamos el descarado" dijo ella. Pues "el 42 Coral Ribbon" , con ácido hialurónico y dentro de un estuche lacado en negro con el logo de Givenchy .

Salieron de la tienda cogidos del brazo, en todos los años que llevaba trabajando en este mundo jamás había visto un color con tanta claridad como ella lo había hecho a través de los ojos de él.

El día que Rosaura entró por primera vez no traía cara de cliente, nunca la había visto antes, venía acompañada de un caniche enano, muy guapo y parecía muy listín; ella caminaba despacio y miraba las estanterías buscando algo que no parecía encontrar. Yo me acerqué, Rosaura, tenía unos ojos claros, casi transparentes, unos años muy bien puestos y un pañuelo al cuello . La saludé y le pregunté si buscaba algo en especial, me fijé que llevaba dos alianzas doradas, desgastadas y entonces ella me respondió: "Busco... una que ya no sé si existe, mi marido la usaba, se la ponía los domingos o cuando salíamos o cuando había algún acontecimiento importante, él decía que cuando se la echaba parecía un señor importante"; " y te acuerdas como era el frasco o la marca del perfume? le pregunté. "Pues... no, pero era oscuro, no veías lo de dentro, y era como una columna y olía a cuero y creo que a lavanda, la usó toda su vida, yo creo que desde los 80"...

No tuve que pensarlo mucho, es este mundo cuando llevas muchos años entre perfumes te das cuenta que muchas veces la gente ya no compra el perfume sino trozos de su vida empaquetados en cristal

"Antaeus de Chanel" es una obra maestra de los perfumes masculinos, lanzado en 1981, su nombre, en honor de Anteo el gigante de la mitología griega, una fragancia amaderada, ejemplo delos perfumes de autor de los 80, con mucha personalidad y que dejan una huella imborrable y Rosaura lo sabía muy bien..

Me fui al mueble del fondo donde guardamos los clásicos, esos que la gente joven no tiene ni idea porque no salen en Tik Tok ni en la tv, cogí el probador lo vaporicé en una tira de papel, secante, y esperé cinco segundos para que el alcohol se evaporara y saliera el perfume de verdad. Rosaura cogió la tira, la acercó a la nariz, cerró los ojos y aspiró, hubo unos segundos de silencio... y cuando abrió los ojos y me miró yo creo que no me estaba viendo a mi... "Es este, este era su perfume". Que increíble es la química y un poco de alcohol, consiguen devolverte por uno segundos a la persona que más has querido en el mundo.

Raquel era maquilladora, una de las mejores que yo conocía, primero la oías llegar, taconeaba al caminar, pisaba fuerte, luego la olías con su mezcla de perfumes que ella misma hacía para adaptarlo a su personalidad y luego ya la veías, siempre impecablemente maquillada, vestida y peinada. Sería al principio, luego ya salía la otra Raquel. Esta vez iba a venir a ayudarme con Blanca, Blanca estaba en un proceso de quimioterapia y aunque lo llevaba con mucha fuerza, el día que vio que el pelo de las cejas empezaba a desaparecer le dio un bajón de los gordos. Lógico, al final, las cejas son el marco de los ojos, de la mirada y verse de repente sin ellas impresiona mucho. En cuanto le conté a Raquel la historia me dijo: "Tía, organiza una cita que le voy a enseñar a maquillarse las cejas, que no se preocupe por eso, cuando tengas cerrada la tienda, voy y hacemos un cursillo".

Raquel trabajaba para Bobbi Brown, llego dispuesta a darle a Blanca una cata de optimismo para que ella aprendiera. le hizo un maquillaje básico pero Blanca ya parecía otra, le dijo "Blanca , olvídate de esas cejas ultradefinidas de las que salen en Instagram, muchas veces parecen pegatinas, vamos a hacer algo fácil, que no te lleve mas de 3 minutos. Raquel sacó el lápiz de cejas de Bobbi de larga duración con una punta biselada para poder definir mejor la ceja, además incluye un cepillo para poder difuminar mejor el color. Le enseñó el truco del lápiz para marcar los tres puntos clave; donde empieza la ceja, donde hace el arco y donde acaba, Raquel le hizo la ceja derecha e invitó a Blanca que ella lo hiciera en la otra. " La clave es no pintar un trazo gordo, ¿que te sales un milímetro? pues se pasa el bastoncillo y vuelta a empezar.

Cuando Blanca acabó de rellenar la segunda ceja y se miró al espejo la cara le cambió por completo, volvía a verse ella. Al final, fue una tarde como de amigas de las que te devuelven energía y te recuerdan que cuando viene una racha mala los pequeños detalles y la inmejorable compañía hacen milagros

Contacto: contact@sindavegalifestyle.com