soy yo...
Colonias frescas que duran todo el día o casi
Los mejores perfumes frescos, ligeros y duraderos
Sinda Vega
4/6/20268 min read












Uno de los grandes mitos en Perfumería es que los aromas frescos no duran... y no es verdad. La clave está en la composición... y en saber elegir bien.
¿Qué debe tener una colonia fresca para que dure?
Tenemos que buscar fragancias que combinen:
Salidas cítricas o verdes ( bergamota, limón, hojas verdes...)
Un corazón aromático (lavanda, notas acuáticas o florales ligeras...)
Y, muy importante, un fondo fijador: almizcle blanco (Musk), que es el "pegamento" por excelencia maderas suaves o ámbar ligero, que dan cuerpo sin resultar pesadas, te verde o nerolí...
Este equilibrio permite mantener esa sensación de frescor inicial pero con una base que prolonga su duración durante horas.
Consejos de Aplicación
Hidratación previa: El perfume se "evapora" en pieles secas. Aplica una crema hidratante, que no tenga olor antes de pulverizar, actuará como un imán par la fragancia.
Priorizar puntos de pulso: cuello, muñecas, nuca y en el doblez del codo...
No frotar la fragancia, porque rompes las moléculas y aceleras la evaporación de las notas de salida ya que rompes la evolución del perfume, ¡deja que se seque sola!
Si queremos una duración extra: una ligera vaporización en ropa ( con precaución), y busca , si tiene, su versión crema o leche corporal.
Una buena colonia fresca no solo refresca... también deja huella, por eso cada vez mas personas buscan un nuevo perfume para un acontecimiento especial, un día señalado... o un nuevo comienzo.
Seguramente la historia de Ana no tiene nada que ver con la que François Demachy imaginó cuando creo Escala en Portofino para Dior.
Al iniciar su andadura en la facultad de Letras no podía imaginar lo que Mario le haría descubrir, aquella mezcla de pasión, aventura y amor que había leído desde niña en los libros que su tía, la hermana de su padre, había dejado en la antigua casa de sus abuelos. Ella, estudiante de Lengua y Literatura, Mario, de Ingeniería... año y medio después decidían casarse porque Jorge iba a llegar a su mundo, ella con 20 años deja de estudiar, él iba a terminar su carrera aunque nunca sería un profesional brillante...
Ana con su carrera a medias y con el resquemor de no haberla acabado y otro hijo más. Pepín, cierra el capítulo con su marido y con casi 50 años decide acabar lo que empezó hacía más de 25, sus estudios, el título de Lengua y Literatura más que un diploma era un salvoconducto para otra vida... y empezaría a escribir, en realidad eso nunca había dejado de hacerlo, así que tenía soltura y sobre todo "chispa", la que tenía Escala en Portofino, tenía chispa y bergamota y flor de azahar, y almendra amarga y enebro, cedro y almizcle... una colonia que susurra buen gusto, que huele a vacaciones, a jabón... privilegiado, esta nueva colonia para ella, la ayudaría a recomenzar.
Un par de años más tarde con el título conseguido, escribe crónicas de viajes en un prestigioso diario digital, siempre con unas gotas de la Escala de Dior en las muñecas, bajo el seudómino de "la estudiante tardía". Cuando le sugieren escribir sobre la costa genovesa descubre Camogli, Santa Margherita Ligure, San Fruttuoso... Portofino, el escenario perfecto para que Ana comenzara su "escala" definitiva.
Aire Sutileza, Elixir de Loewe un perfume moderno que dura más porque lleva mayor concentración de aceites. creado por una perfumista con mucha química, lleno de pera, limón y bergamota a la salida, luego evoluciona a floral con el azahar, jazmín y magnolia y con una entrega elegante al final de sándalo, vetiver y almizcle... limpio y ligero pero sofisticado.
Lucía era una trabajadora incansable del Dibujo, había empezado a estudiar Bellas Artes en Barcelona y había terminado en Sevilla, una gran mezcla de culturas que la harían enriquecer todo aquello que tocaba. Había trabajado de todo, empezó en una copistería cuando estudiaba, de allí pasó a una imprenta donde ya dibujaba algún cartel para fiestas de pueblo o conciertos de algún grupo que empezaba a despuntar, al mismo tiempo colaboraba en la revista que emitía la Universidad diseñando las portadas y dibujando alguna viñeta humorística que remataban los estudiantes de Filosofía. Se adaptaba a todo lo que le pidieran, dibujaba, diseñaba, pintaba... pero nunca había dejado fluir sus sentimientos y pensamientos para plasmarlo en un lienzo, sí que hacía retratos para familiares, amigos,,, pero más por gusto ajeno que propio, le gustaba que los demás se sintieran contentos, pero ¿y ella?, no se consideraba "mal pagada", vivía bien y podía decir que con ciertos lujos pero le apetecía pintar, no porque nadie se lo pidiera, sino por ella misma y aquella decisión quiso que quedara patente incluso en su aroma, quería oler diferente y su elección fue Aire Sutileza Elixir de Loewe, opuesto a todo lo que había utilizado a lo largo de sus años, y aquel frasco de cristal con un degradado en verde y con un tapón en wengué fue la antesala de lo que sería su primera exposición de pintura en una renombrada Sala de Oviedo situada en la Calle Uría, la principal. Obsesionada con los verdes, ocres y marrones de los bosques asturianos, había pintado una serie original con trazo "sutil" pero artísticamente potente...
Y Aire Sutileza Elixir de Loewe no solo le hacía sentir elegante y sofisticada, podría pintar su frasco en cualquiera de sus cuadros, parecía creado especialmente para ella
Cristina había estudiado Económicas a la vez que su amiga del alma, Mónica, se habían conocido a los 4 años en el parque y habían llevado vidas paralelas, hasta se habían casado el mismo año, Cris con su amor de toda la vida y Mónica con Rubén, un mallorquín que conoció de camping en Galicia, eso las separó, Mónica se fue a vivir a Palma de Mallorca y Cristina siguió viviendo en Avilés incluso después de separarse, trabajaba en una asesoría desde hacía años en la Calle La Cámara pero no se sentía feliz y eso que se había quitado un peso de encima o mas bien un muerto de encima al divorciarse de Luis, se había convertido en alguien aburrido y monótono o a lo mejor es que ella había cambiado y quemaba etapas mientras Luis parecía dormirse siempre en la misma. Lo que Cristina adoraba eran las manualidades, restauraba muebles, los pintaba, tejía... todo lo que se proponía salía adelante pero con lo que más disfrutaba era con el "Scrapbooking", creaba álbumes de fotos y recuerdos para sus amigas con esta técnica de recortar y pegar artísticamente; en realidad, contaba una historia y expresaba emociones con esta técnica manual, era algo único y personal.
Llevaba rondándole la idea durante años y en Mayo del 2026 abrirá una tienda dedicada a esta técnica de papel decorativo, fotografías, pegatinas, recortes, cintas y sellos, textos personalizados... y para este nuevo comienzo buscó durante tiempo un aroma y lo encontró en el perfume de Annick Goutal Eau d´Hadrien un clásico de la perfumería, un cítrico elegante y perdurable con pomelo, limón, bergamota, mandarina verde y ligeramente amaderado con el ciprés y el almizcle... un aroma atemporal y muy emocional como la propia Annick, pianista de formación y modelo que cambió su vida cuando descubrió su pasión por los aromas., un cambió que al igual que el de Cristina la hizo mucho ms feliz.
Herba fresca de Guerlain pertenece a la colección Aqua Allegoría, es una fragancia verde y fresca, con limón y trébol, con menta y te verde y con lirio del valle, huele a hierba recién cortada, una fragancia refrescante y que desprende energía... la misma energía que tenía Marta cuando empezaba una nueva aventura, esta vez viajaría sola.
Marta era aventurera sin correr riesgos, así se describía ella, hacía reír a todos, no era muy congruente lo uno con lo otro pero ella lo defendía muy bien, era su opinión y punto. Esta vez iba a viajar sola a la Provenza Francesa, una región que despierta los sentidos, Pablo no podía acompañarla, tenía que atender el negocio familiar, sus hijas tenían clase y ella quería viajar, así que se sacó el vuelo a Marsella con parada en Madrid y no quiso ni buscar hotel, donde la llevara el viento, dijo; eso sí, quiso que la acompañara un aroma nuevo y fresco, diferente a todos los perfumes que llenaban su armario, Herba fresca de Guerlain.
Marta se sienta junto a la ventanilla con el billete en la mano y el frasco pequeño de Herba fresca en el bolso, cuando el avión despega, rocía un poco en su muñeca y sonríe, huele a campo, a libertad. Al llegar a Marsella toma un tren a la Provenza, mira como los campos van cambiando de color, camina entre calles de piedra , se deja llevar por el momento, es aventurera a su manera, con calma. Cuando regresa al hotel que le recomiendan en un Café, abre la ventana y el olor a lavanda y también a romero y tomillo llenan la habitación, ella se pulveriza su Herba fresca, ya no es sólo el aroma que la acompañará en este viaje sino la manera de recordar que le queda muchos caminos que descubrir.
Pasión tenía una floristería heredada de su tía "la moderna", así la llamaban las "carcas" de la familia, porque había decidido quedarse soltera. Ella era la que había escogido su nombre porque el nombre "marca" mucho, decía y me contaba que ya lo había pensado cuando iba al colegio cuando con 8 años se empezó a dar cuenta que su madre y el resto de madres de sus amigas y compañeras vivían dedicadas a las tareas de casa, sus maridos y los deberes de sus hijos, ella quería ser libre, con decisión sobre sí misma. Tuvo sus "novios" pero cuando ella notaba que querían algo más, se salía por peteneras y les lanzaba frases como " las dos cosas que más me gustan en la vida son fumar y ver la televisión" y ellos desistían ante semejante locura.
Se llamaba Margot y de ella había aprendido a podar, trasplantar, regar ... plantas, a hacer composiciones modernas, decoraciones florales para eventos, diferenciar hierbas, flores... cómo asesorar a los clientes sobre los cuidados básicos, que luz era mejor, que temperatura... por eso cuando la floristería cayó en sus manos, ella ya estaba preparada, su tía lo había estado haciendo a lo largo de los años, sin que ella se diera cuenta, como un juego.
Wood Sage and Sea salt de Jo Malone era lo suficientemente especial para inaugurar aquel comienzo como empresaria y en un negocio que su tía había mimado tanto. La colonia fresca y aromática de la casa británica Jo Malone London con sal marina, y salvia y semillas de ambrette, fue diseñada para evocar la sensación de libertad, la misma con la que había vivido Margot y que ella esperaba también alcanzar.
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